Bueno, he aquí la razón por la cual la simpatía no es lo que estamos buscando para nuestros niños

¿Qué tiene que ver esto con educación temprana, con crianza respetada en la primera infancia?

TODO.

Y es que muchas veces manifestar “simpatía” es parte de una cadena de motivaciones y justificativos:

¿Por qué?

  • Porque preferimos ser “simpáticos” con los bebés “ofreciéndoles un sandwich” o “iluminarles la nube negra arriba de la cabeza” cuando están expresando una emoción de discomfort o una frustración (infinidad de ejemplos: porque se acabó el tiempo de juego, porque hay que entrar/salir de la bañadera, porque tiene que abrocharse en la butaca del auto, porque no lo dejamos agarrar un objeto, porque alguien le arrebató algo de las manos, etc.).

¿Por qué?

  • Porque es difícil para nosotros ver a nuestros hijos expresando emociones de enojo, frustración, tristeza, angustia y validar sus sentimientos. Es decir, permitirles ser vulnerables.

¿Por qué?

  • Porque para validar sus emociones necesitamos entrar en empatía y conectar con nuestra propia vulnerabilidad y desde ahí ofrecer CONEXIÓN: “sé cómo se siente eso que estás sintiendo”. Pero vale la pena hacerlo…

¿Por qué?

  • Porque nos permite tomar perspectiva de lo que para ellos es VERDAD.
  • Porque nos permite NO JUZGAR a nuestros hijos en vez de sobreimponer nuestros prejuicios.
  • Porque nos permite RECONOCER las emociones de nuestros hijos y por tanto reconocerlos a ellos mismos en su Ser, en vez de querer “emparcharlos”.
  • Porque nos permite COMUNICAR las emociones que reconocemos y nos permite sentir junto a ellos. El mensaje es: “sé cómo se siente estar en este lugar, no estás solo”.

Entonces, no nos va a hacer falta saber qué responder ante los dolores de nuestros niños. Porque rara vez ante un hecho doloroso una respuesta pueda mejorar las cosas. Lo que mejora las cosas es la conexión.

… Sí, ya se que si miraste el video digo casi lo mismo… Pero, ¿habías pensado que esto se podía aplicar a tu bebé de 20 meses que quiere seguir abriendo la heladera para volcar la leche por toda la cocina y cuando no lo dejás se tira de cuerpo entero sobre el charco blanquecino gritando y pataleando? ¿O cuando venía corriendo y se trabó un pie en el piso y cayó con sorpresa al suelo y habitualmente a su alrededor todo el mundo le dice: “no es nadaaaa”?

¿Acaso la emoción de un niño es menos válida solo porque quien la siente es más chico?

¡No! No, no y no.

No importa  si somos bebés, niños, jóvenes o adultos, nuestras emociones son siempre legítimas y solo sanan cuando son reconocidas y validadas.

Yo no había pensado que este video me podía servir para acompañar a mi hijo púber a transitar los desafíos que se le están presentando al transitar su primer año de secundaria. Pero ahora que lo escribo, sé que sí me va a ayudar. Me va a ayudar a ayudarlo. Y mucho.

¿Vos, te animás a intentarlo?

Contame cómo te fue, es enriquecedor saber que somos varios los que estamos juntando coraje para volvernos vulnerables, conectar con el dolor y la dificultad de quienes más amamos y aprender a ser empáticos con nuestros propios hijos.

Anuncios

3 Comments

  1. Sinceramente, me dejo sin palabras. Es tan cierto lo que decís y tan inusual en nuestra sociedad… creo que todos debemos re educarnos en cuanto a nuestras relaciones, a los modos de vincularnos, no solo con los niños y niñas, sino también con todas las personas… Te lo agradezco de todo corazón Fer, quizás no te acuerdes de nosotros porque fuimos unas poquitas veces a La casa naranja… no por disgusto, todo lo contrario, aprendí mucho durante el tiempo que fui con mi hijo Joaquín, sino porque estamos un poco lejos y se me complicaba ir, pero ojala pueda volver en alguna oportunidad para seguir aprendiendo desde esta mirada que me esta cambiando, y mucho, mi visión de la educación. Casi me recibo de docente de inicial y con total seguridad afirmo que esto nunca me lo enseñaron en el profesorado. Gracias por enviarme estos artículos, ojala pudiera acercarme un poco mas a esta educación que propones.
    Con mucho cariño, Caro. (desde La Reja).
    Bendiciones

    1. Hola Caro querida! Qué hermoso saber de vos 🙂 Gracias por tus palabras, qué alegría compartir e intercambiar entre educadoras!! Estoy segura que te podés acercar a esta mirada porque es un acercamiento desde el corazón y se puede llegar muy lejos, a todos lados diría, cuando uno se acerca desde ahí! Un abrazo, Fer

¡Tus comentarios son bienvenidos! ¡Dejá el tuyo!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s